La cabina del vuelo FZ1073 de FlyDubai se convirtió en una trampa. Dentro, el capitán Smit Machchhar había quedado encerrado con su agresor, que también era su propio copiloto. Con destreza logró repeler el brutal ataque de su compañero mientras transportaba a 170 personas que escuchaban desconcertadas el caos. Pronto, la pérdida de altura les hizo comprender que algo no andaba bien, alerta que se completó cuando el capitán, abatido en el suelo, le dio permiso a todos los pasajeros para que ingresaran a la inaccesible cabina de mando. Aquella última acción de Machchhar le valió el título de “héroe” alrededor del mundo.
Netanyahu reveló detalles del vuelo de Flydubai: “Intentó estrellar el avión con todos los pasajeros a bordo”Detrás de este acto de entereza extrema hay un hombre de 39 años, padre de dos hijos, cuya vida estuvo siempre muy alejada de los estereotipos del heroísmo. Nacido en Bombay en el seno de una familia dedicada al rubro textil, la aviación no figuraba en sus planes iniciales, llegando a graduarse en ingeniería textil antes de dar un giro definitivo a su vocación profesional.
La calidez que surgió del barrio
A los 19 años decidió emigrar a Nueva Zelanda para formarse como piloto en la escuela Mainland Air de Dunedin. Allí dejó un recuerdo imborrable entre sus instructores por su dedicación y simpatía. Su antiguo profesor, Philip Kean, lo rememoró con afecto tras conocer el hecho: “Siempre fue un joven jovial y se esforzaba mucho. Sin duda, tenía una sonrisa propia... es un tipo muy alegre”.
Esa calidez humana es la misma que destacan los vecinos en Ghatkopar East, el barrio de su juventud en Bombay donde las calles se llenaron de banderas indias y conocidos conmovidos. Jinat Shah, quien vivió al lado del piloto antes de su mudanza a Dubái, lo definió ante la agencia ANI como “una persona talentosa, de voz suave, bondadosa y de buen carácter”, mientras otros allegados como Kaushik Gandhi remarcaron su caballerosidad.
El milagro médico tras el ataque
Tras el brutal ataque, el capitán sufrió una “pérdida masiva de sangre” que obligó a intervenirlo quirúrgicamente de urgencia apenas el avión aterrizó de emergencia en Arabia Saudita. Según informaron la embajada india y el representante local Parag Shah, la operación resultó exitosa y el piloto afortunadamente se encuentra fuera de peligro, evolucionando favorablemente en el hospital.
Antes de encarar este aparente intento de secuestro, Machchhar acumulaba más de 15 años de experiencia en los cielos, incluidos 11 años como comandante sénior en SpiceJet. Durante esa trayectoria, la situación más insólita a la que se había enfrentado fue asistir un parto improvisado a bordo, logrando desviar la aeronave y poner a salvo a la madre y al recién nacido.
Elogios internacionales
Sin embargo, nada se comparó con el dramatismo de este último trayecto, donde la aeronave cayó en picado 17.400 pies en menos de dos minutos antes de ser controlada por los pasajeros y pilotos de reserva. La trascendencia de su maniobra escaló a nivel internacional con elogios generalizados de líderes políticos, pasajeros que iban a bordo, conocidos y desconocidos que se reunieron en su ciudad natal para celebrar su valentía. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, admiró su firmeza asegurando que su valentía "logró evitar una catástrofe como la del 11 de septiembre".